Si tu coche se siente pesado, gasta más gasolina de lo normal o el motor ya no suena tan parejito, puede que no sea nada grave… solo un filtro de aire sucio.
Este pequeño componente es el encargado de que el motor reciba aire limpio para hacer bien la combustión. Si está tapado, el rendimiento baja sí o sí.
Cambiar el filtro de aire es uno de los mantenimientos más fáciles y baratos que puedes hacer tú mismo en casa, sin herramientas especiales y en menos de 10 minutos.
Primero, abre el cofre y ubica la caja del filtro de aire, casi siempre es una caja negra de plástico con clips o tornillos.
Ábrela con cuidado y saca el filtro viejo. Si está oscuro, lleno de polvo, hojas o parece alfombra vieja… ya cumplió su ciclo.
Antes de colocar el nuevo, revisa que la caja esté limpia; si ves polvo, puedes pasar un trapo seco.
Coloca el filtro nuevo en la misma posición que el anterior, sin forzarlo ni modificar nada. Cierra bien la caja y asegura los clips.
¿El resultado?
✔️ Mejor respuesta del motor
✔️ Menor consumo de combustible
✔️ Menos emisiones contaminantes
✔️ Un coche que “respira” como debe
Lo ideal es cambiar el filtro de aire cada 10,000 a 15,000 km, o antes si manejas en zonas con mucho polvo o tráfico pesado.
Un tip extra: usa siempre un filtro compatible con tu modelo de coche. No es por verse pro, es para que realmente funcione bien.
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