Antes de que habláramos de coches autónomos, IA y pantallas inteligentes, KITT ya lo hacía todo… en los años 80.
Sí, hablamos del legendario coche de “El Auto Increíble”, ese que no solo corría a toda velocidad, también pensaba, hablaba y tenía actitud 😏.
KITT (Knight Industries Two Thousand) fue creado por la Fundación para la Ley y el Orden (FLAG) como un vehículo experimental para combatir el crimen. Pero seamos honestos: terminó convirtiéndose en uno de los mayores íconos pop de la historia.
Luces rojas hipnóticas, voz grave inolvidable, botones futuristas y un diseño que gritaba “soy del futuro”.
🚗 El coche real detrás del mito
Aunque en pantalla parecía salido de otra galaxia, KITT tenía una base muy terrenal: el Pontiac Firebird Trans Am (modelos 82, 83 y 84).
Un muscle car con motor V8, tracción trasera y potencia respetable para su época. Nada exagerado… hasta que la ficción hizo su magia ✨.
Dato clave: no era un solo coche, se usaron varias unidades según la escena: saltos, persecuciones, interiores o tomas cerradas. Hollywood siendo Hollywood 🎬.
🤖 KITT versión ciencia ficción
Aquí es donde todo se descontrola (para bien):
- Velocidad absurda
- Aceleración imposible
- Carrocería prácticamente indestructible
- Modo persecución, Turbo Boost y piloto automático
- Una inteligencia artificial con sarcasmo incluido
Básicamente: un Tesla, un tanque y un hacker en un solo cuerpo… pero en 1982.
🎬 ¿Por qué sigue siendo tan legendario?
Porque KITT no era solo un coche: era un personaje.
Tenía voz (la de William Daniels), carácter, humor y una presencia que hoy sigue siendo referencia obligada cuando se habla de autos inteligentes.
Hoy, cualquier unidad original de KITT es oro puro para coleccionistas 💸 y un recordatorio de que el futuro… a veces llega antes de tiempo.













