Así es, no es broma: te hablo nada más y nada menos que de la icónica Ducati 916, la joya que salió en 1994. 😎✨
Y ojo, porque esta belleza no era “una moto más”… era prácticamente una escultura sobre ruedas. Su creador, Massimo Tamburini, la diseñó como si cada curva, cada línea, contara una historia. Resultado: algo adelantado a su tiempo, que dejaba a todos boquiabiertos. 🎨🏍️
Pero no todo era estética. En pista, la 916 era una auténtica bestia: ganó campeonatos mundiales de Superbike uno tras otro. 🏁💨
Y además, revolucionó el diseño con su escape debajo del asiento, un detalle que hoy todas las marcas copiaron.
💭 Y tú, ¿qué moto crees que debería estar en un museo? ¡Déjala en los comentarios y que empiece el debate! 🖤













